Quince proyectos reales de publicidad en Instagram y Facebook, SEO, posicionamiento en IA y automatización de procesos. Qué problema había, qué se hizo y qué pasó después. Sin nombres, porque los clientes prefieren que no estén, y sin capturas retocadas: las cuentas se enseñan en directo en la llamada.
Casi todas las páginas de casos de éxito del sector tienen el mismo problema: una cifra enorme, una captura recortada y ningún contexto. Así cualquier número parece bueno. Preferimos explicarte cómo hemos llegado a cada cifra para que puedas juzgar si te sirve.
Las cifras salen de los paneles, no de un PowerPoint. Cada número está en Google Analytics, en Search Console o en el administrador de anuncios de la cuenta. En la primera llamada abrimos los paneles en pantalla compartida y los miras tú: sin capturas, sin filtros y sin montajes.
No son medias, son casos concretos. Un ROAS de 13 no significa que todas las cuentas vayan a 13. Significa que en ese sector, con ese ticket medio y ese presupuesto, salió eso. Nuestra media real de ROAS en cuentas activas es de 3,8, y la decimos porque es la cifra honesta.
No hay nombres y hay un motivo. La mayoría de clientes no quiere que su competencia sepa qué está invirtiendo ni qué le funciona. Preferimos respetarlo y decir el sector. Si necesitas una referencia hablada antes de contratar, la pedimos: hay clientes que aceptan contarlo por teléfono.
Lo que no vas a encontrar aquí. No hay casos de Google Ads todavía, aunque trabajamos el canal: las cuentas que llevamos ahora mismo son recientes y preferimos no publicar cifras de dos meses como si fueran una tendencia. Cuando haya un año de datos, estarán aquí.
Lo que entró y lo que costó en cinco cuentas de Meta Ads, el canal donde más volumen movemos. Son sectores distintos, con tickets y presupuestos distintos, y por eso van juntos: para que veas que la horquilla es amplia.
Campañas de captación en Instagram y Facebook segmentadas por destino concreto, no por interés genérico en viajar. El volumen llegó porque cada anuncio hablaba de un sitio, con su imagen y su precio, en vez de vender «viajes».
Algo más de diez euros de vuelta por cada euro invertido, con ticket alto y un ciclo de decisión largo. La clave estuvo en medir también las reservas que se cerraban por teléfono, que no aparecían en ningún informe.
Más de trece euros por cada euro invertido, con un presupuesto que cabe en cualquier pyme. Catálogo conectado a Meta y recuperación de carritos abandonados: nada exótico, bien montado.
Contactos con un servicio concreto ya elegido, repartidos por zona entre los cinco centros. No es volumen: es gente que llega sabiendo lo que quiere contratar, y eso se nota en la tasa de cierre.
Los anuncios abren directamente una conversación de WhatsApp, un sistema automático la cualifica y lo que pasa el filtro se agenda solo en el CRM. Nadie del equipo toca un contacto hasta que ya está en la agenda.
En las cinco cuentas lo primero fue arreglar el píxel y la API de conversiones. Suena aburrido y es lo único que tienen en común: cuando el algoritmo sabe qué es una venta de verdad, el resto llega solo.
Cifras de cuentas gestionadas por RONOA. Los resultados dependen del sector, del ticket medio y del presupuesto; no prometemos replicarlos, pero sí explicarte en la primera llamada si en tu caso los números pueden salir.
Ver cómo trabajamos la publicidad online →Tráfico que no se apaga cuando dejas de invertir. Aquí el plazo importa: ninguno de estos resultados llegó en el primer mes, y los que fueron más rápidos partían de una web que ya tenía algo de autoridad. Incluye también GEO, que es el trabajo para que te citen ChatGPT, Gemini y Perplexity.
Dependían casi por completo de la publicidad de pago para que entraran consultas. Se construyó una vía propia: arquitectura de contenidos por área de práctica y artículos que responden la duda concreta con la que la gente llega.
El mismo despacho, pero atacando lo que ya estaba pasando: gente que pregunta su duda legal a ChatGPT o Perplexity en vez de a Google. Contenido estructurado para ser citado, no solo para posicionar.
Partía de casi cero, así que el multiplicador impresiona más de lo que dice: lo relevante es que un catálogo amplio y desordenado pasó a tener una estructura que Google entiende y un cliente puede recorrer.
El mismo negocio, mirando el otro lado del mostrador. Lo que cambió no fue solo el volumen: empezaron a entrar empresas con intención real de compra, no curiosos pidiendo catálogo.
Aquí no había margen para multiplicar nada: la base ya estaba trabajada. El crecimiento vino de búsquedas estratégicas concretas, ganando mejor tráfico en vez de más tráfico.
Aparecer en medios ya no es solo una cuestión de marca. Las menciones repartidas por internet son parte de lo que decide si una IA te cita cuando alguien le pregunta por tu sector.
Proyectos desarrollados por RONOA y por agencias con las que colaboramos de forma habitual. Los resultados dependen del punto de partida, del sector y del plazo; no prometemos replicarlos, pero sí decirte en la primera llamada qué es razonable esperar en tu caso.
El caso de automatización de procesos más completo que tenemos, partido en las tres cifras que lo explican: captación, cualificación y agendado. Es el mismo sistema visto desde tres ángulos, no tres clientes distintos.
Los anuncios abren directamente una conversación de WhatsApp, un sistema automático la cualifica y lo que pasa el filtro se agenda solo en el CRM. Nadie del equipo toca un contacto hasta que ya está en la agenda, con día y hora.
Lo interesante no es el coste por contacto: es que el circuito funciona de noche y en fin de semana sin que nadie esté pendiente. El equipo entra cuando ya hay una reunión puesta, no antes.
En captación, el tiempo de respuesta es la variable que más mueve el cierre y la más fácil de arreglar. Casi ningún negocio la mide, y casi todos la tienen mal.
Cifras de proyectos gestionados por RONOA. Los resultados dependen del sector, del volumen y de las herramientas que ya uses; no prometemos replicarlos, pero sí decirte en la primera llamada qué se puede automatizar en tu caso y qué no.
Ver cómo automatizamos con IA →Detrás de varios de los casos de esta página hay agentes de IA trabajando. No son chatbots de atención al cliente: son procesos que antes ocupaban horas de alguien del equipo y que ahora se ejecutan solos y dejan el resultado revisado encima de la mesa. Estos son los que montamos con más frecuencia.
Agentes de SEO. Rastrean las búsquedas de tu sector, miran quién está posicionado y con qué, y preparan el esquema de un contenido antes de que nadie escriba una línea. También vigilan tus posiciones a diario y avisan cuando una página cae: en SEO, enterarte de una caída tres semanas tarde cuesta dinero. La redacción final siempre la revisa una persona, porque un texto escrito entero por IA se nota y Google también lo nota.
Agentes de SEM. Revisan a diario las campañas de Google Ads: qué anuncios se están desgastando, qué búsquedas están gastando presupuesto sin convertir y qué palabras hay que negativizar. Lo que antes era una revisión semanal que a veces se saltaba ahora es un informe cada mañana con las tres cosas que hay que tocar.
Creación de imágenes. Las creatividades son lo que primero se quema en publicidad en Instagram y Facebook: a las tres semanas el mismo anuncio rinde la mitad. Generamos variantes a escala respetando tu marca, tu paleta y tu tipografía, para poder renovar cada mes sin montar una sesión de fotos cada vez. Las piezas de marca importantes se siguen diseñando a mano.
Creación de vídeo. Montaje de variantes en vertical para reels y anuncios a partir del material que ya tienes: cambia el gancho de los tres primeros segundos, cambian los subtítulos, cambia el cierre. En formato vídeo el gancho inicial es lo que decide el coste por resultado, y probar diez ganchos a mano no es viable.
Agentes de auditoría. Revisan tu web de forma continua: enlaces rotos, páginas que dejan de indexarse, datos estructurados que se rompen al actualizar un plugin, velocidad y Core Web Vitals. Si algo se rompe un martes, lo sabes el martes. Es el tipo de problema que, sin vigilancia, descubres cuando ya has perdido tráfico.
La automatización que más dinero devuelve casi nunca es la vistosa. Es la que quita las veinte tareas pequeñas que nadie apunta en ningún sitio: copiar un dato de un sitio a otro, mandar el mismo correo por decimoquinta vez, perseguir a alguien que no contestó. Estos son los cuatro frentes donde más trabajamos.
Correos y seguimientos. El contacto entra y recibe respuesta en minutos, no al día siguiente. Si no contesta, el seguimiento sale solo a los dos días, al quinto y al duodécimo, y se detiene en cuanto responde. Es lo más aburrido de montar y lo que más contactos recupera: la mayoría de ventas perdidas no se pierden por precio, se pierden porque nadie volvió a escribir.
Flujos entre herramientas. El formulario de la web entra en el CRM con su origen de campaña, se asigna a quien toca, genera la tarea y actualiza el informe. Sin nadie copiando y pegando, y sin los errores que aparecen cuando alguien copia y pega. Trabajamos con Make, n8n y Zapier según lo que ya tengas montado, no según lo que nos resulte cómodo a nosotros.
Bots de cualificación. Un bot no está para dar conversación: está para hacer tres o cuatro preguntas y separar a quien encaja de quien no. El que encaja pasa a una persona con el contexto ya recogido; el que no, recibe una respuesta honesta y no ocupa media hora de nadie. Eso es lo que hace que un comercial deje de perder la mañana en llamadas que no iban a ningún sitio.
WhatsApp. Es el canal donde la gente de verdad contesta en España. El anuncio abre la conversación directamente en WhatsApp, un sistema automático la cualifica, y lo que pasa el filtro se agenda solo en el calendario del comercial. Es el sistema que está detrás del caso de captación de socios a 0,70 euros por contacto que tienes más arriba.
1. Lo primero fue medir. En los quince casos, sin excepción, el primer mes se fue en arreglar la medición: eventos mal configurados, conversiones duplicadas, la API de conversiones sin conectar o un Search Console que nadie había mirado. Suena a trabajo aburrido y es el que más dinero devuelve, porque hasta que los datos son fiables estás decidiendo a ciegas.
2. El canal nuevo casi nunca era el problema. La mayoría llegó pidiendo algo concreto: más anuncios, más contenido, otra campaña. En seis de los quince, lo que hacía falta era arreglar la página donde aterrizaba el tráfico que ya tenían. Es más barato mejorar la conversión de las visitas que ya pagas que comprar visitas nuevas.
3. Los resultados grandes tardaron. Las cifras más llamativas de esta página, el crecimiento del 1.500 % en menciones en IA o el ×100 del ecommerce industrial, son de proyectos de más de un año. Lo que se consigue en un mes es información; lo que se consigue en un año es un canal.
4. Se fueron menos clientes de los que se quedaron. Trabajamos sin permanencia, así que cada mes el cliente decide si sigue. De las cuentas que aparecen aquí, la más antigua lleva más de cuatro años. Es el dato que mejor resume si el trabajo funciona, mejor que cualquier ROAS.
Cada bloque de esta página corresponde a un servicio con su propia explicación: qué hacemos, cómo lo cobramos y en cuánto tiempo se ve. Si uno de los casos se parece a tu situación, el detalle está ahí.
Publicidad online: Instagram Ads, Facebook Ads, TikTok y Pinterest. El canal de los cinco primeros casos.
Agencia SEO: posicionamiento en Google a medio plazo. Los casos de abogacía, industria y software.
Posicionamiento en IA: que te citen ChatGPT, Gemini y Perplexity. El caso del +1.500 % en menciones.
Agencia SEM: Google Ads y campañas de búsqueda. Sin casos publicados todavía, por lo que explicamos arriba.
Automatización con IA: flujos que quitan trabajo manual al equipo. El caso de captación por WhatsApp.
Porque la mayoría de clientes no quiere que su competencia sepa cuánto invierte, en qué canal ni qué le está funcionando. En sectores pequeños, publicar el nombre junto a la cifra de inversión es darle un informe gratis al de al lado. Decimos el sector, el presupuesto y el resultado, que es la información que te sirve para decidir. Si antes de contratar necesitas una referencia, se la pedimos a algún cliente: hay varios que aceptan contarlo por teléfono.
Porque te los enseñamos en directo. En la primera llamada compartimos pantalla y abrimos el administrador de anuncios, Google Analytics o Search Console de la cuenta correspondiente, con los filtros de fecha a la vista. No mandamos capturas porque una captura se edita en dos minutos. Si una agencia no puede abrirte un panel en pantalla, asume que la cifra no está donde dice.
Depende de tres cosas: tu ticket medio, lo competido que esté tu sector y el presupuesto. Un ecommerce con ticket de 30 euros y un servicio B2B de 15.000 no juegan al mismo juego. Lo que hacemos en la primera llamada es coger tus números reales y decirte qué horquilla es razonable, incluso cuando la respuesta es que con ese presupuesto no salen las cuentas. Nuestro ROAS medio en cuentas activas es de 3,8, y es la referencia más honesta que te podemos dar.
En publicidad en Instagram y Facebook, entre 30 y 60 días para tener datos fiables: las dos primeras semanas la plataforma está aprendiendo y es cara. En SEO y en posicionamiento en IA, entre 3 y 6 meses para los primeros movimientos y entre 6 y 9 para que se note en facturación. En automatización, el primer flujo suele estar funcionando en 2 o 3 semanas. Los casos más grandes de esta página son de proyectos de más de un año.
En esta página hay viajes, hostelería, ecommerce de alimentación, veterinaria, abogacía, industria B2B, software y captación de socios para entidades. Si tu sector no está, no es un problema: lo que cambia entre sectores es el mensaje y el canal, no el método. Lo que sí te diremos es si ya trabajamos con un competidor directo tuyo, porque en ese caso no cogemos la cuenta.
No. Se trabaja mes a mes y las cuentas publicitarias, Analytics y los accesos están a tu nombre desde el primer día. Si un día lo dejas, te llevas el histórico, los aprendizajes y los flujos documentados. Los clientes que aparecen en esta página siguen porque los números les dan la razón, no porque una cláusula les obligue.
La IA hace el trabajo pesado: investigar, estructurar, generar variantes y preparar borradores. La decisión y la revisión final son siempre de una persona. Un artículo escrito entero por una IA se nota al leerlo, y Google lleva desde 2024 penalizando el contenido publicado a escala sin criterio humano detrás. Lo mismo con las creatividades: generamos variantes a escala para poder renovar anuncios cada mes, pero las piezas que definen la marca se diseñan a mano.
Un flujo sencillo, del tipo formulario que entra al CRM y dispara el seguimiento por correo, suele moverse entre 400 y 1.200 euros de montaje y está funcionando en dos o tres semanas. Un sistema completo de captación por WhatsApp con cualificación y agendado automático, como el que hay en los casos de esta página, está entre 2.500 y 6.000 según el volumen y las herramientas que ya uses. A eso se suma el coste mensual de las plataformas, que casi siempre es de dos cifras. Lo importante antes de montar nada: calcular cuántas horas al mes te devuelve. Si no compensa, te lo decimos.
Treinta minutos con Marc. Miramos tu situación y tus datos reales y te decimos qué horquilla es razonable en tu sector. Si con tu presupuesto no salen las cuentas, te lo decimos en esa llamada y no te cobramos por descubrirlo.
Cada resultado viene de un servicio concreto. Si quieres ver cómo trabajamos cada uno: