Somos RONOA, y trabajamos lo que ya se llama GEO: que tu negocio aparezca dentro de las respuestas que generan ChatGPT, Gemini, Perplexity y los resúmenes con IA de Google. Tu cliente ya no siempre escribe tres palabras en un buscador: cada vez más, pregunta. Y quien conteste por ti se lleva la venta.
GEO son las siglas de Generative Engine Optimization: el trabajo para que una inteligencia artificial te mencione en su respuesta. Es el equivalente al SEO, pero el premio ya no es un enlace azul en una lista.
La diferencia es brutal. En Google, tu cliente ve diez resultados y elige. En ChatGPT ve una respuesta, con dos o tres marcas citadas dentro. No hay segunda página ni posición once: o estás en el párrafo, o no existes para esa persona.
Y no es una moda que vaya a pasar. Google ya muestra resúmenes generados con IA encima de los resultados en buena parte de las búsquedas informativas, y esas respuestas se construyen citando páginas. La pregunta ya no es si va a llegar: es si cuando tu cliente pregunte, el nombre que salga va a ser el tuyo.
Hay una mala noticia y una buena, y conviene oír las dos.
La mala: si tu tráfico vive de artículos que resuelven dudas sencillas, vas a perder visitas. Cuando la IA responde «cuánto cuesta X» en dos líneas, nadie entra a leerlo. Eso ya está pasando y no hay forma de evitarlo.
La buena: el que sí hace clic después de leer una respuesta viene mucho más decidido. Ya ha comparado, ya ha entendido el problema y entra a tu web a hacer algo, no a informarse. Son menos visitas y mejores. Y la mención en sí, aunque no haya clic, construye marca de una forma que no se mide en Analytics pero se nota en las llamadas.
Por eso el GEO no es una partida aparte del SEO: es el mismo trabajo apuntando a un sitio distinto. Quien ya tiene autoridad y contenido sólido parte con ventaja enorme.
Un modelo de lenguaje no lee como tú. Busca fragmentos que respondan una pregunta de forma completa y autónoma, y los cita. Si tu respuesta está repartida en seis párrafos con tres enlaces de por medio, no le sirve: necesita algo que pueda arrancar y pegar.
Reescribimos tu contenido para eso: la respuesta directa al principio y el desarrollo después, nunca al revés. Preguntas formuladas como las dice la gente, no como las buscaríamos nosotros. Datos concretos, cifras y rangos de precio, porque es lo que las IAs eligen cuando tienen que elegir.
Y debajo, la parte técnica: datos estructurados que le dicen a la máquina qué es cada cosa, entidades bien definidas para que no te confunda con otra empresa parecida, y el servidor configurado para que los rastreadores de IA puedan entrar. Más de una web tiene bloqueado sin saberlo al robot de OpenAI.
Esta es la parte que más sorprende a la gente. Una IA no decide a quién citar leyendo solo tu página: cruza lo que encuentra sobre ti por todo internet. Si tu negocio aparece en medios del sector, en comparativas, en foros y en directorios, el modelo entiende que existes y que eres relevante.
Si solo existes en tu propia web, por muy bien escrita que esté, el modelo no tiene con qué contrastar y tiende a citar a quien sí tiene respaldo fuera. Es una especie de prueba de que no te lo estás inventando.
Por eso trabajamos también las menciones: notas de prensa que un medio quiera publicar, presencia en las comparativas y listados de tu sector, fichas coherentes en los directorios que importan y reseñas. No es relaciones públicas de hace veinte años: es alimentar el contexto con el que una máquina decide si mereces aparecer.
La pregunta que nos hacen siempre: ¿y esto cómo lo compruebo? Es legítima, porque aquí no hay un panel oficial que te diga tu posición como en Search Console.
Montamos un seguimiento de las preguntas que de verdad hace tu cliente y comprobamos periódicamente si sales, en qué términos y junto a qué competidores. También miramos el tráfico que llega desde ChatGPT y Perplexity, que ya aparece identificado en Analytics y casi nadie se molesta en separar.
Lo que verás en el informe es concreto: en cuántas de tus preguntas clave te citan, si has ganado o perdido terreno frente a quien compite contigo, y cuántas visitas y contactos te están llegando por esa vía.
Qué problema había, qué se hizo y qué pasó después. Los nombres no están porque los clientes prefieren que no estén, no porque no existan.
Gente que pregunta su duda legal a ChatGPT o Perplexity en vez de a Google. Se reescribió el contenido para ser citado, no solo para posicionar: respuesta directa arriba, datos concretos y datos estructurados debajo.
El mismo proyecto, la base sobre la que se construyó lo anterior. Sin autoridad orgánica previa el GEO es mucho más lento: la IA cita a quien ya tiene respaldo, no a quien acaba de llegar.
La pieza que casi nadie trabaja y que más pesa. Las menciones repartidas por internet son parte de lo que decide si una IA te cita cuando alguien le pregunta por tu sector.
Proyectos desarrollados por RONOA y por agencias con las que colaboramos de forma habitual. Los resultados dependen del punto de partida, del sector y del plazo; no prometemos replicarlos, pero sí decirte en la primera llamada qué es razonable esperar en tu caso.
1. Diagnóstico. Hacemos las preguntas de tu sector a ChatGPT, Gemini y Perplexity y vemos qué sale. A veces aparece un competidor, a veces nadie y a veces información equivocada sobre ti. Los tres casos se trabajan distinto.
2. Base técnica. Datos estructurados, entidades y acceso para los rastreadores de IA. Es lo más rápido y lo que da los primeros resultados.
3. Contenido citable. Reescribimos lo que ya tienes y creamos lo que falta, con el formato que los modelos saben extraer.
4. Autoridad fuera. Menciones, comparativas y directorios. Es lo más lento y lo que más diferencia marca a medio plazo.
No se puede pagar ni darse de alta: ChatGPT cita páginas que encuentra en la web cuando busca para responder. Para que te cite necesitas tres cosas. Contenido que responda la pregunta de forma directa y completa en un bloque que se pueda extraer. Datos estructurados que le digan a la máquina qué es cada cosa. Y autoridad fuera de tu web, es decir, que otros sitios hablen de ti. Lo que más rápido se nota es reescribir el contenido en formato de pregunta y respuesta con datos concretos.
El SEO busca posicionar una página en la lista de resultados; el GEO busca que te mencionen dentro de la respuesta que genera una IA. Comparten base, porque las dos cosas premian autoridad y buen contenido, pero cambian las prioridades: en GEO pesan más las respuestas directas, los datos estructurados, las cifras concretas y las menciones repartidas por internet. Y cambia el premio: antes era el clic, ahora también la mención.
Si tu tráfico vive de artículos que resuelven dudas sencillas, sí, y ya está pasando. Cuando la IA responde en dos líneas, nadie entra a leerlo. Lo que no cae igual son las búsquedas con intención de compra, donde la gente quiere comparar y decidir. La respuesta no es escribir menos: es dejar de escribir contenido que una IA resuelve sola y centrarse en lo que requiere tu criterio, tus datos o tu experiencia.
La parte técnica, datos estructurados y acceso para rastreadores, puede notarse en semanas. El contenido reescrito, entre uno y tres meses, según la frecuencia con la que el modelo rastree tu web. La autoridad fuera es lo más lento: entre seis meses y un año. Si tu web ya tiene autoridad orgánica, vas mucho más rápido, porque la IA tiende a citar a quien ya tiene respaldo.
Sí, aunque no hay un panel oficial como Search Console. Se hace de dos maneras complementarias: comprobando periódicamente un listado de preguntas reales de tu sector para ver si sales y junto a quién, y separando en Analytics el tráfico que llega desde ChatGPT, Perplexity y Gemini, que ya se identifica. Lo segundo lo tiene cualquiera disponible hoy y casi nadie lo mira.
Es un archivo de texto en la raíz de tu web que indica a los modelos qué contenido tienes y cómo está organizado. Es una propuesta reciente y hoy ningún buscador grande ha confirmado que lo use, así que no esperes resultados por ponerlo. Cuesta poco y no hace daño, pero si alguien te vende GEO basándose sobre todo en esto, desconfía: lo que de verdad mueve la aguja es el contenido, los datos estructurados y las menciones.
Tiene más sentido ahora que dentro de dos años. Hoy la mayoría de los sectores están casi vacíos en esta pelea, y una pyme con contenido bien hecho puede colarse en respuestas donde no aparece ninguna gran marca, porque las grandes todavía están debatiéndolo en comités. Esa ventana se va a cerrar, como se cerró la del SEO hace quince años.
No, lo amplía. Google sigue siendo con diferencia la mayor fuente de tráfico, y además sus propios resúmenes con IA se nutren de páginas bien posicionadas. Lo lógico es trabajar las dos cosas a la vez, porque comparten la mitad del esfuerzo: nadie que esté haciendo buen SEO tiene que empezar de cero para hacer GEO.
Hacemos las preguntas de tu negocio a ChatGPT, Gemini y Perplexity y te enseñamos qué sale. A veces aparece tu competencia, a veces nadie y a veces información equivocada sobre ti. Saberlo es gratis.
Para que ChatGPT te cite, antes tienes que existir en Google. Por ahí se empieza: